Iglesia parroquial de Santa María Magdalena
Es el principal monumento del pueblo. Se trata de un templo de estilo gótico-renacentista de finales del siglo XV, construido en mampostería. La torre, de sillería y ladrillo, es posterior, del siglo XVII.
La iglesia tiene una sola nave y ábside semicircular. En su interior destacan los capiteles decorados con motivos vegetales, humanos y animales. Acoge a la patrona del pueblo, Santa María Magdalena, y al Cristo de la Luz.

Historia del edificio
La construcción comenzó en torno a la década de 1480, cuando Garciotum todavía dependía en lo religioso de Castillo de Bayuela. A veces se ha dicho que es de origen románico, pero la documentación la sitúa a finales de la Edad Media.
Los muros son en su mayor parte de mampostería, con algunas piezas de sillar. La nave se reparte en tres tramos separados por arcos diafragma, la cabecera es semicircular y el coro queda a los pies; la sacristía, orientada al sur, se cubre con una sencilla bóveda de crucería. Lo más singular es la portada principal, un arco de medio punto dentro de un alfiz adornado con bolas, propio de la época de los Reyes Católicos, con motivos de hoja de cardo, y los capiteles que sostienen los arcos, decorados con vegetación y escenas.

El templo perdió casi todo su patrimonio mueble: las imágenes y el archivo parroquial se quemaron en 1936, al comienzo de la Guerra Civil, y los retablos que se salvaron desaparecieron en los años setenta. Entre lo perdido estaba el retablo de Nuestra Señora del Rosario, que el dorador talaverano Juan de Soria doró en 1670, junto con una imagen de San Benito.
La torre

La torre actual sustituyó a otra más antigua, situada sobre la sacristía, que en 1673 amenazaba con hundirse. Ese año el maestro de obras Juan Rico, vecino de Talavera de la Reina, reconoció el edificio y fijó las condiciones de la nueva torre: debía levantarse en la esquina suroeste, pegada al muro de la iglesia pero sin cargar sobre él. La obra se adjudicó a los canteros Francisco Botello y Claudio Andrés, de El Escorial, que la construyeron entre 1674 y 1675.
Aunque el último acuerdo preveía que el cuerpo de campanas fuera de cantería, se remató en ladrillo. El autor del estudio apunta que probablemente se hizo así para terminarla a tiempo para la fiesta de la Magdalena, el 22 de julio de 1675.
Fuente: David Gutiérrez Pulido, «Intervención de los artistas talaveranos Juan de Soria, dorador, y Juan Rico, maestro de obras, en la iglesia de Garciotum (Toledo)», Alcalibe. Revista del Centro Asociado de la UNED Talavera de la Reina, n.º 10, 2011. Artículo en abierto en la web de la revista (PDF, se abre en una pestaña nueva).
Ermita de la Purísima Concepción
Pequeña ermita de planta rectangular, con un solo espacio interior y pórtico adintelado a la entrada. Sobre su acceso se conserva una inscripción que recuerda su reconstrucción en 1853, siendo cura D. Baltasar Portilla. Junto a ella hay un abrevadero.

Canto Amarillo
Es la piedra más representativa de Garciotum, conocida por su característico color amarillento. En torno a ella circulan historias populares de tesoros escondidos.

Olivar centenario y Pozo de la Ballena
Junto al pueblo se conserva un olivar de 358 árboles, algunos con varios siglos de vida, que los vecinos cuidan desde hace generaciones. A su lado está el abrevadero del Pozo de la Ballena, con su curiosa historia. Descubre el recorrido y sus curiosidades en la página de El Olivar de Garciotum.

Puentes y molinos
En los alrededores del pueblo se conservan dos antiguos puentes de piedra, el Puente Romano y el Puente de los Pilones, y molinos que dan testimonio de la actividad tradicional del pueblo, junto a los arroyos que lo rodean.


El Puente Romano o de los Molinos (1607)
El Puente Romano, también llamado Puente de los Molinos, está en el camino que lleva de Garciotum a Castillo de Bayuela, tras atravesar dehesas de encinas y enebros. Es uno de los puentes más antiguos de la Sierra de San Vicente y de los mejor conservados.
Su historia empieza en abril de 1606, cuando el Concejo de Castillo de Bayuela, formado por todos los pueblos de su jurisdicción, contrató a un maestro de Buenaventura llamado Miguel de Castro para construir un puente sobre otro anterior que estaba deteriorado. Se dudó entre hacerlo de piedra, ladrillo o madera, y al final se decidió levantar un arco de piedra, más resistente y duradero. La obra terminó en 1607, según consta en una inscripción.
Hoy el puente marca el límite entre los términos de Garciotum y Castillo de Bayuela, aunque el Libro de Villazgo de 1663, al fijar el deslinde entre ambos pueblos, dejó el puente, un molino y su presa en la jurisdicción de Garciotum. Se le conoce popularmente como «Romano», pero eso no quiere decir que se construyera en tiempos de los romanos: aquí «romano» es sinónimo de antiguo.



El Puente de los Pilones
El Puente de los Pilones cruza el arroyo Saucedoso y es el final del sendero local SL-1. Es un buen lugar para descansar junto al sonido del agua y pasear entre la vegetación de ribera. Más información en la página de Senderismo.




Los molinos del arroyo de Saucedoso
Junto al puente se ven varias construcciones que recuerdan un pasado industrial del siglo XVIII o anterior: los molinos harineros, que molían el trigo o la cebada para hacer harina. El agua bajaba por un canal desde una presa situada aguas arriba hasta el cubo del molino, caía a presión y movía las ruedas de piedra y toda la maquinaria.
Se sabe que ya había molinos en el arroyo Saucedoso desde el siglo XIII. En el siglo XVIII los documentos hablan de dos molinos harineros en Garciotum, con una muela cada uno, que molían con el agua corriente del arroyo solo en los meses de diciembre a abril.


Fuente: paneles informativos del Olivar de Garciotum («El Camino de Garciotum a Castillo de Bayuela» y «Red de senderos locales de Garciotum»), instalados por el Ayuntamiento.
Se pueden visitar en una ruta a pie desde el pueblo. Consulta la página de Senderismo.
