El Olivar de Garciotum

El Olivar de Garciotum es uno de los rincones con más historia del pueblo: 358 olivos, muchos de ellos con varios cientos de años, que crecen junto al casco urbano y se pueden recorrer por un sencillo itinerario señalizado. Es de titularidad municipal, pero cada olivo lo cuidan desde hace generaciones los vecinos del pueblo.

Olivos centenarios de troncos retorcidos en el Olivar de Garciotum, con hierba verde bajo un cielo azul
Olivos centenarios del Olivar de Garciotum.

El olivar de un vistazo

  • 358 olivos, las «olivas» como se dice en el pueblo.
  • Propiedad del Ayuntamiento; los cuidan las familias del pueblo.
  • Itinerario señalizado, con 5 mesas explicativas y 7 atriles de información.
  • Zona de descanso junto al Pozo de la Ballena: mesas de merendero, aparcabicis y papeleras.
  • Agua corriente del pozo (no tratada) durante todo el año.

Conoce el olivar

La historia del olivar

Garciotum aparece citado por primera vez hacia 1250, cuando dependía del señorío de Castillo de Bayuela; su independencia no llegó hasta 1663. En aquellos siglos, junto a un reguero y una fuente, algunos vecinos empezaron a plantar olivos por su cuenta y formaron el paraje que se conoce como El Olivar. Hacia 1670 ya se habla del Olivar de Arriba, el más cercano al pueblo, y del Olivar de Abajo, más alejado.

Entonces los olivares eran de propietarios particulares, y con parte del aceite que producían podían pagar las misas por sus difuntos. El Catastro del Marqués de la Ensenada, de mediados del siglo XVIII, da fe de lo importantes que eran las «olivas» para el pueblo, junto a otros frutales como higueras, cerezos, guindos, melocotoneros y granados.

En ese mismo siglo hay indicios de que parte del olivar estuvo vinculada a la Iglesia: Esteban Dorrius, cura de Castillo de Bayuela, fundó una Obra Pía para rezar por su alma y dejó como garantía las rentas de varias propiedades, entre ellas parte de este olivar. En el siglo XIX, con las desamortizaciones, muchas tierras de la Iglesia se subastaron; es posible que el Ayuntamiento comprara o expropiara el olivar al terminar la Obra Pía, en 1856, y que desde entonces fuera tierra comunal.

Los vecinos olivareros y la recuperación del olivar

En algún momento del siglo XX el Ayuntamiento cedió el cuidado de los olivos a los vecinos: cada familia recibió uno o varios para mantenerlos y disfrutar de sus aceitunas. Para reconocerlos, cada cual grababa sus iniciales en el tronco o colocaba una placa metálica a la vista. Esta costumbre, única en la comarca de la Sierra de San Vicente, sigue viva: los vecinos recogen la aceituna y se ocupan de su árbol, mientras el Ayuntamiento cuida y limpia el terreno.

Cada familia poda y cuida sus olivas y rotura el terreno en vez de usar herbicidas. Sin esa implicación de los vecinos, el olivar centenario no habría llegado hasta hoy.

En 2007, por impulso del Ayuntamiento y con la colaboración de los vecinos olivareros, empezó la recuperación del olivar centenario, un trabajo largo que todavía continúa. En 2019 el Ayuntamiento promovió el «Proyecto de mejora, recuperación y puesta en valor del Olivar de Garciotum y el abrevadero del Pozo de la Ballena», con el que se señalizó y recuperó este paraje.

El Pozo de la Ballena y su abrevadero

Junto al olivar hay un abrevadero, el del Pozo de la Ballena, en un bonito paraje rodeado de huertas tradicionales. Es uno de los varios pozos del pueblo, en uso desde hace siglos. No está ahí por casualidad: queda muy cerca del pueblo y de varias zonas de cultivo, justo donde confluyen los arroyos de la Colada y de Navalascuevas y forman el arroyo del Caño. En esta pequeña hondonada el agua subterránea es abundante y el pozo mantiene un buen nivel durante todo el año.

¿Y de dónde viene su curioso nombre? Se piensa que nació de una divertida anécdota muy antigua. Un vecino fue a sacar agua y vio flotando en el fondo un bulto enorme que parecía… ¡una ballena! Cuentan que acudieron, armados, vecinos de Garciotum y de Castillo de Bayuela para capturar a la supuesta ballena que habría llegado misteriosamente hasta allí. Cuando por fin sacaron el bulto del pozo resultó ser una albarda, el aparejo que se coloca sobre el lomo de los asnos y los caballos.

La anécdota se recordó con guasa durante años gracias a una copla que todavía recuerdan los vecinos:

Garciotún y Bayuela
iban en panda
a sacar la «ballena»
y era una albarda.

Las coplas forman parte de nuestro patrimonio cultural y gracias a ellas conocemos el pasado de Garciotum. Muchas se siguen cantando, sobre todo durante las fiestas de la Magdalena.

El Camino de Bayuela

Junto al abrevadero y al olivar arranca el Camino de Bayuela, una de las vías principales que unen Garciotum con la vecina localidad de Castillo de Bayuela. Su origen se remonta por lo menos al siglo XIII, cuando ya existía este camino entre las dos poblaciones.

Un refugio de biodiversidad

Los olivares tradicionales como este son refugio de una enorme biodiversidad. Decenas de especies de aves, insectos, reptiles y mamíferos, además de muchísimas plantas silvestres, viven en el olivar y forman un ecosistema valioso para la fauna y la flora. Algunas de las especies que puedes encontrar:

  • Perdiz roja (Alectoris rufa)
  • Mochuelo europeo (Athene noctua)
  • Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
  • Abejaruco europeo (Merops apiaster)
  • Golondrina común (Hirundo rustica)
  • Zorzal común (Turdus philomelos)
  • Curruca capirotada (Sylvia atricapilla)
  • Estornino negro (Sturnus unicolor)
  • Verderón común (Carduelis chloris)
  • Lagarto ocelado (Timon lepidus)
Qué verás en el recorrido

El itinerario, sencillo y entretenido, está dotado de paneles y señales turísticas que cuentan la historia del olivar y muchas curiosidades de la vida en Garciotum desde antaño. Recórrelo sin prisas y fíjate en los troncos retorcidos y resquebrajados por el paso del tiempo.

Mesas explicativas

  • Conoce la historia del olivar de Garciotum
  • El abrevadero del Pozo de la Ballena
  • El Camino de Garciotum a Castillo de Bayuela
  • La trashumancia y las vías pecuarias
  • El olivar, refugio de biodiversidad

Atriles informativos

  • La recuperación de un olivar centenario
  • El origen de nuestros olivares
  • Más de 300 años elaborando aceite
  • Recetas tradicionales de Garciotum
  • La ganadería en Garciotum
  • La Red Natura 2000
  • Habitantes de los pilones y abrevaderos

Junto al abrevadero hay una zona recreativa y de descanso, con mesas de merendero, papeleras y aparcabicis, y se puede coger agua corriente (no tratada) del pozo todo el año.

Normas de respeto

El olivar es de todos, y está en nuestras manos conservarlo. Te pedimos que:

  • No ensucies el olivar ni sus alrededores: si generas residuos o restos de comida, tíralos siempre en un contenedor.
  • No cojas ni arranques aceitunas: pertenecen a los vecinos que cuidan los árboles.
  • No te salgas del camino ni del recorrido señalizado.
  • No arranques ni cortes la vegetación ni las flores.
  • No molestes, captures ni mates a los animales silvestres.
  • No enciendas fuego en ninguna época del año ni tires colillas al suelo.
  • Respeta el silencio y la tranquilidad del lugar: todos tienen derecho a disfrutarlo.

Si te gusta caminar, en la página de Senderismo tienes más rutas por el término, y en Monumentos y lugares de interés otros rincones del pueblo.

Fuente: folleto «El Olivar de Garciotum», del proyecto promovido por el Ayuntamiento de Garciotum en 2019, elaborado por EMADE, S.L. (www.emadesl.com) y con el logotipo del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).